29 noviembre 2010

Objetivo que cumplir

Bailaba entre multitud de lobos hambrientos, pero se fijó en mí.

La noche fue apasionada e insaciable.

Al despuntar el día me impidió marchar. Sus ojos azabaches me decían: "Tú cierras mi cupo de primavera".

Hasta ella, La Impía, La Güera. La Muerte. Tenía objetivos que cumplir.

13 noviembre 2010

El tren de alta velocidad

Prensa, radio y televisión se agolpaban en el andén. El tren más rápido del mundo iba a realizar su primera salida. Políticos de varias naciones, grandes empresarios y cuatro periodistas agraciados serían los primeros pasajeros.

Europa y Asia se iban a hermanar gracias a la tecnología. El recorrido entre Madrid y Pekín se realizaría en cuatro horas.

La Presidenta del Gobierno español citó en su discurso la célebre frase de Don Sebastián en “La Verbena de la Paloma”: «Hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad».

Flases, entrevistas, imágenes para la posteridad. Un silbato, una bandera roja y… «¡Todos al tren!».

Cuando el maquinista detuvo el ferrocarril, un gran número de campesinos miraban asombrados la máquina infernal, que se hundía por su peso, en sus campos de arroz.

El tren más rápido del mundo había desafiado las leyes de la física viajando al pasado.

16 octubre 2010

La entrevista

Presentarse ante las cámaras siempre producía en Jesús un hormigueo en el estómago. Pero en aquella ocasión el motivo era la entrevista que iba a realizar a un personaje que se ofreció voluntariamente a salir por televisión, y responder a todas sus preguntas, fueran cuales fueran. Multitud de periodistas hubieran matado por formularlas.

Tal fue la expectación en el mundo que, por el mero hecho de averiguar si era verdad, se contrataron conexiones vía satélite. Las puertas de la cadena fueron cerradas, y el personal, en su totalidad, se concentró en el estudio.

Cuando Jesús oyó por el pinganillo: “En el aire”, formuló su primera pregunta sin presentación alguna.

—¿Cuál es su nombre?

La voz dulce, apacible y sensual de la invitada inundó el estudio.

—Según los literatos, filósofos, sociólogos, médicos e intelectuales se me conoce por… La Limpia, La Blanca, La Tiznada, La Güera, La Novia fiel, La Impía, La Pelona, La Paveada, La Mocha, La Parca…, pero el más usado por el pueblo, gracias a religiosos y pintores, es: La Muerte.

—Siempre se la ha representado patética, tenebrosa, cruel; sin embargo en esta entrevista la vemos con una apariencia reluciente, bella y distinguida, alejando de sí el temor. ¿Cuál es su verdadera imagen?

La invitada sonrió, miró a la multitud congregada, y fijando su mirada en la cámara que le enfocaba, dijo:

—Mi imagen depende de los ojos que me miran.

—Su presencia —continuó Jesús—, siempre va ligada al final de la vida ¿Por qué propuso esta entrevista ante millones de espectadores, y en directo?

Multitud de explosiones con forma de hongo se sucedieron, una tras otra, en todo el planeta al iniciar esta última pregunta.

27 septiembre 2010

Las manos

Con las manos manchadas de sangre miraba aterrorizado la consecuencia de un sin saber, de una sin razón, y mis manos, actuando por iniciativa propia, me miraban de frente.

La mente me gritaba: “¡Aléjalas!”, pero por más que lo intentaba no podía. Allí estaban, plantándome cara, desafiantes. “¡Atrévete!”, me decían. Mi corazón, consejero durante años, se lanzó al galope intentando huir.

Luché para detenerlas, pero ellas continuaban en su avance hacia mí. Parecían reírse, burlarse. Miré de soslayo el cuerpo inerte que yacía a mis pies, y sentí pánico.
Intenté gritar, pero una de ellas aferrándose a mi boca me lo impidió, mientras que la otra, amenazante, se acercó a mis ojos. El terror me atenazó.

A ciegas y tambaleándome huí a la desesperada. De pronto, sin saber de dónde, oí un fuerte bocinazo y sentí un golpe.

Ellas habían acabado con el único testigo.

Los titulares del día siguiente rezaban: “El receptor de las manos de un condenado muere atropellado por un camión”.

18 septiembre 2010

Poesía y prosa


A Turkesa


El corazón latía con fuerza. Observó cómo se elevaba su cuerpo separándose de ella. Sin saber cómo ni por qué.

—¿No has oído hablar de los viajes astrales?

¡Era ella misma la que le estaba preguntando!

Apenas le salía la voz. Se veía de pie en la habitación, cuando en realidad estaba tumbada en la cama. Asombro, miedo e incredulidad eran los sentimientos más barajados por su corazón.

—Somos dos partes distintas que conviven juntas. Yo soy la poesía, y tú la prosa —dijo con tono amistoso—, ¿nunca te has preguntado la razón por la que tus relatos tenían un sabor poético? Ahora ya lo sabes.

No hubo discusión, sino un compartir. Un dar y recibir entre dos que son la misma. Entre un corazón y sus latidos.

Pensó en crear dos blogs. Uno para cada disciplina literaria. Al primero lo llamaría: “La prosa de mis sentimientos”, y al otro: “Mis sentimientos poéticos”.

Los gritos la devolvieron a la realidad. Dolores, con los ojos bien abiertos, oía la fuerte discusión entablada por partidarios de la poesía y de la prosa en el Café De Las Letras. Con serenidad se levantó dirigiéndose a la puerta, y mascullando.

—Este es el mal de la pluma.

02 septiembre 2010

Consecuencia

Desenroscó la caperuza de su pluma con calma, sin prisas, y acabó la lectura del documento. Sonrió. Firmó.

Esa misma noche al acostarse su mujer le preguntó: «¿Qué tal el día?», contestó tranquilamente con un «“Bien”», le dio un beso y apagó la luz.

Esa madrugada el verdugo dio media vuelta al garrote, y una vida acabó.

Al día siguiente otra pluma, otra sonrisa, otro… Bien, y el mismo verdugo.

El juez desenroscaba, con calma, el capuchón de una de sus plumas. Le sonrió y firmó.

Su cabeza rodó por el suelo como consecuencia del movimiento, rápido y certero, de la mano huesuda del portador de la guadaña.

17 agosto 2010

La nueva tecnología

Con un buen vino español en la mano me preparé para disfrutar del mejor espectáculo del mundo. Sesenta pulgadas de televisión Digital, alta definición, tres dimensiones y sonido surround.

Desde mi sillón fui transportado a un lugar maravilloso, lleno de naturaleza viva que brotaba a mí alrededor.

Una voz En OF relataba las excelencias que me envolvían.

De pronto.

—¡Cuidado!

Al volverme vi como un tigre se abalanzaba sobre mí. Grité.

La voz En OF terminó el documental diciendo: “Y así acaba un nuevo episodio de, cómo se alimenta a las fieras”.