Objetivo que cumplir

Bailaba entre multitud de lobos hambrientos, pero se fijó en mí.

La noche fue apasionada e insaciable.

Al despuntar el día me impidió marchar. Sus ojos azabaches me decían: "Tú cierras mi cupo de primavera".

Hasta ella, La Impía, La Güera. La Muerte. Tenía objetivos que cumplir.

8 comentarios:

Antony Sampayo dijo...

Je je je, me engañaste, Clarinete, en Prosófagos pensé que te referías a una prosti o mujer demasiado liberada;pero veo que hablabas de la muerte, je je je, ten cuidado no la tientes demasiado, recuerda la entrevista, je je je.

Abrazos.

la MaLquEridA dijo...

La muerte siempre es puntual, nunca llega antes ni después, siempre a tiempo llega.


Saludos.

Jesús García dijo...

Hola, Antony.

Así parecía hasta el final, ¿no?

El día que vea por la tele una bella mujer con ojos color azabache la apagaré rápidamente, por si acaso.

Un abrazo

Jesús

Jesús García dijo...

Hola, MaLquEridA, gracias por comentar.

Efectivamente, como un reloj, pero en esta ocasión quiso darse una alegría antes.

Un saludo
Jesús

Milena dijo...

Me gusta mucho tu estilo Jesús, es tan difícil ser conciso!

Un abrazo
Milena

Jesús García dijo...

Gracias, Milena.

Es cierto, ser conciso es difícil, pero para mí es más difícil extenderse sin ser aburrido.

Un abrazo
Jesús

Turkesa dijo...

Bueno, jaja, ¡qué manera de engañar! Empecé a leer pensando en una noche al rojo vivo con una desconocida, sin tener en cuenta que te leía a vos, que SIEMPRE te las arreglas para sorprender a tus lectores, que no aprendemos más, por lo visto y leído más arriba. Deberíamos verte venir ya a esta altura, pero no.

¡Vaya cuentito! Me ha dado friote al final. Y suscribo lo que dice Milena; hay que saber ser conciso y atraer al lector. Admirable cualidad la tuya.

Te felicito por este micro. Creo que podría tranquilamente concursar y ganar a lo pavote.

Un abrazo.

Jesús García dijo...

Muchas gracias Turkesa por tus palabras. Siempre he creído que un micro, como este de cuatro líneas, es como un huevo en manos de un mago, cuando se rompe nunca sale una clara y una llema.

Gracias por pasar.

Un abrazo
Jesús